Portada
 
 
Contenidos
Ejemplos rápidos
Mapa web
Cómo diseñar tu imagen en Internet

Por Álex Fernández Muerza

Internet ofrece una gran cantidad de recursos y utilidades para diseñar, de manera muy sencilla, nuestra propia imagen como científicos o como institución. Tener una página web en la que aparezcan nuestros datos de contacto y las líneas de investigación está bien, porque la gente interesada en estos temas podrá encontrarnos a través de los buscadores. Pero podemos sacarle mucho más partido a las posibilidades de Internet: para dar a conocer nuestro trabajo o en general, los contenidos científicos que consideramos, tanto a otros colegas, como a los periodistas, y a la sociedad en general. A continuación, ofrecemos diez pasos básicos para crear nuestra imagen en Internet.
  1. Tener (y dejar) claro qué publicaremos
  2. Definir nuestro público y el grado de interactividad que les ofreceremos
  3. Cómo crear nuestra página web
  4. Cómo crear nuestro blog
  5. Animarse a utilizar las redes sociales
  6. Publicar elementos multimedia
  7. Qué hacer para que nos visiten
  8. Conocer a nuestro público
  9. Cómo acudir a una empresa especializada si nos hace falta
  10. Publicar en medios on-line

Tener (y dejar) claro qué publicaremos

Como su nombre indica, publicar significa hacer público algo. Puede parecer una perogrullada, pero en Internet es especialmente necesario tenerlo claro. Todo lo que publiquemos será susceptible de que cualquiera lo vea o lo utilice. Por ello, antes de publicar nada en Internet, hay que pensar qué se publicará y cómo se publicará.

Otro aspecto fundamental en Internet, y en especial con los contenidos científicos, es generar confianza. Internet es una representación virtual de la realidad: podemos encontrar lo mejor y lo peor, la mejor ciencia y la peor pseudociencia. Hay que dejar claro desde el principio a quienes nos visiten qué es lo que van a encontrar. Como pautas generales, hay que definir los siguientes aspectos:

  • Quiénes somos. Hay que poner de manera muy visible una zona que explique quién es el o los responsables y cuál es el objetivo de la publicación. Los datos personales y de contacto son también otro elemento clave. Por ejemplo, un científico puede dar en un principio unas breves líneas sobre quién es, qué hace y dónde trabaja, y en un enlace, un curriculum que podrá ser todo lo exhaustivo que se quiera. Dejar claro quiénes somos y qué hacemos de forma clara es otro elemento que genera confianza.
  • Organización de los contenidos. Hay qué estructurar de forma coherente qué es lo que se quiere publicar: posibles secciones, diferencias entre los contenidos (si van a ser más divulgativos o más especializados), si va a haber contenidos textuales y también multimedia, etc. Hay que dejar muy claro lo que ofrecemos y dónde lo ofrecemos.
  • Diseño. Otro elemento que hablará sobre nosotros. Una web institucional utilizará en principio un diseño más sobrio, con colores neutros, elegantes, mientras que una web personal puede ser más creativa. En el caso de los blogs, las webs que ofrecen la posibilidad de crearlos tienen plantillas tipo para darle el aspecto que queramos.
  • Permisos de acceso. En un mismo espacio se pueden configurar espacios públicos o privados. Por ejemplo, en una web institucional puede haber zonas de acceso mediante usuario y contraseña para los miembros de un grupo de investigación; y otra zona más divulgativa abierta al público en general.

Definir nuestro público y el grado de interactividad que les ofreceremos

Relacionado también con el anterior punto, antes de publicar hay que pensar a quién nos queremos dirigir, lo que condicionará el tono que utilicemos. Si queremos dirigirnos a un público amplio es mejor evitar palabras demasiado técnicas. Por otro lado, las posibilidades de contacto son muy diversas (dirección postal, teléfono, e-mail, blog, red social, etc.) pero sólo pondremos lo que estemos dispuestos a utilizar. En un blog se puede permitir comentarios abiertos (cualquiera puede publicar sin control), comentarios supervisados (sólo se publica lo que queramos) o no permitir comentarios.

Crear nuestra página web

Una página web es la forma más clásica de estar en Internet. En ella se pueden poner todo tipo de elementos estáticos (contenidos fijos que no se alterarán) y dinámicos (contenidos que se actualizan, modifican, etc.), utilizar diversos estilos, etc. Para crear una página web es esencial tener conocimientos de diseño y programación web, y contratar un servicio de hosting donde se albergará nuestra web que permitirá que los internautas se puedan conectar. Todo depende de los resultados que queramos obtener. Por todo ello, una web puede ser más indicada para instituciones o empresas que quieran diseñar y controlar todos los aspectos que quieran publicar.

Crear nuestro blog

El blog nos permite publicar de manera sencilla contenidos en Internet de forma secuencial, ya sea de manera personal o colectiva. Con esta idea general, las posibilidades son muy diversas. Una institución o empresa puede utilizarla para que sus expertos den a conocer sus trabajos, un científico para ofrecer de manera más personal sus reflexiones o divulgar aspectos de su área de trabajo, etc. Hay diversas webs que ofrecen la posibilidad de crear y mantener un blog de manera gratuita, como Blogger, Bitácoras o WordPress. Una vez dado de alta, hay que seguir las pautas que dan, muy sencillas, para poder empezar a utilizar y publicar nuestros “posts” (los artículos).

Utilizar las redes sociales

Las redes sociales son muy útiles porque dan la posibilidad de crear grupos o comunidades, y que los miembros de dicha comunidad puedan interactuar y publicar diversos contenidos. Pueden resultar por tanto muy eficaces cuando queremos organizar un grupo de investigación, crear un tema de debate en el que liderar la participación, darle un aspecto más social a nuestra institución, relacionarnos con otros colegas de profesión, encontrar posibles contactos personales y laborales... Podemos definir su nivel público o privado, de manera que estén accesibles determinados contenidos para los usuarios que queramos. En la actualidad, los principales servicios dentro de lo que se conoce como redes sociales son Facebook y Twitter.

Consejos para utilizar Facebook y Twitter Facebook

Darnos de alta en Facebook nos permitirá contactar y conocer otras personas con intereses afines, publicar textos, imágenes, enlaces webs y videos, mensajes, formar parte de grupos, etc. Para ampliar nuestra red de contactos, recomendamos utilizar el buscador de amigos que localizará en nuestro correo electrónico las personas que utilizan Facebook o para enviarles una invitación a las que no lo tienen. Las actualizaciones de los contenidos se pueden seguir en “Ver las noticias en tiempo real”, y para publicar anotaciones sencillas en la barra “¿Qué estás pensando?” Recomendamos utilizar el formato personal cuando seamos nosotros los responsables, y abrir una página para publicar contenidos colectivos, institucionales, etc.

Para Crear una Red Social Propia

Si se quiere montar una red social propia en la que se tenga un mayor control, hay diversas webs que lo permiten, como Ning, Socialgo o Elgg.

Twitter

La sencillez es una de las virtudes que ha propiciado el éxito de esta herramienta de “microblogging”. Darse de alta es fácil: http://twitter.com/. Una vez inscrito, ya puedes escribir un texto no superior a 140 caracteres y seguir a otras personas. Para ello, conviene conocer el vocabulario básico: Following, los usuarios que seguimos; Followers, los usuarios que nos siguen; RT, reenvío, volver a publicar un comentario de otro usuario; DM, mensajes directos y privados que se pueden enviar los usuarios entre sí; Reply, responder a otro usuario; Hashtags (Signo # precedido de una palabra), es un tema que se puede seguir.

Cuando se dice texto, también pueden ser enlaces a páginas web. Para aprovechar el espacio, hay webs que permiten acortar el enlace, como Tinyurl . También se puede sincronizar con Facebook, de manera que cuando publiquemos algo en este último, aparezca también en Twitter. Y también se puede utilizar desde dispositivos móviles.

Publicar elementos multimedia

Internet puede dar cabida a todo tipo de contenidos, no sólo textuales. Los internautas agradecen y buscan cada vez más contenidos multimedia. La divulgación científica agradece que se utilicen todo tipo de recursos. Se puede explicar un concepto científico con nuestra propia voz mediante un podcast, ofrecer un vídeo o una galería de imágenes sobre los aspectos más visuales de una investigación, etc. La “Guía de habilidades multimedia para periodistas”, aunque dirigida a estos profesionales, ofrece con detalle para cualquier internauta las diferentes posibilidades que hay y cómo poder utilizarlas.

Qué hacer para que nos visiten

Como hemos visto, publicar es muy fácil en Internet. Pero precisamente por ello, hay tantas posibilidades que podemos pasar inadvertidos. Para conseguir que visiten nuestras webs, blogs, etc., he aquí unos cuantos consejos:

  • Utilizar palabras clave. Los internautas utilizan fundamentalmente Google para buscar contenidos. Por ello, hay que pensar qué conceptos son los que pueden resultar más utilizados, más buscados, y ser muy claros y directos, de manera que en los resultados de una búsqueda aparezcamos en los primeros puestos.
  • Actualizar nuestros contenidos. No sólo sirve estar en Internet, sino ofrecer constantemente novedades, y ofrecer servicios para que puedan seguir lo que publicamos, como boletines, o suscripciones RSS.
  • Crear lazos de comunidad. Contactar con otros grupos o internautas afines, citarles y enlazarles en nuestros espacios web, crear redes sociales para atraer personas interesadas en nuestros contenidos, permitir el debate y la participación en nuestro espacio web, etc.
  • Ser activos en las comunidades que nos interesen. Debemos colaborar y participar en todo lo que esté relacionado con nuestra área de interés, dándonos a conocer y ofreciendo nuestra ayuda siempre que sea posible.
  • Contactar con los medios tradicionales. una base de datos con correos electrónicos de periodistas nos permitirá enviarles nuestras principales novedades y que las den a conocer en sus respectivos medios. Pero conviene ser selectivos; los periodistas reciben muchísima información y tienen que seleccionar.
  • Contratar publicidad on-line. Los servicios AdSense y AdWords de Google son una manera sencilla y económica de hacerse publicidad en el propio buscador y en las webs que utilizan sus servicios. También podemos contratar una campaña de publicidad en alguna web con audiencias que nos resulten interesantes, o solicitar los servicios de una empresa de publicidad on line.

Conocer a nuestro público

Si conocemos bien a nuestros usuarios, tendremos más posibilidades de acertar en lo que buscan, siempre siendo fieles a nuestros principios. Estar al día de las estadísticas de nuestro espacio web nos permitirá conocer qué es lo que más gusta y lo que menos, qué tipo de usuarios nos visitan, cuánto tiempo pasan en nuestros contenidos, etc. Si creamos un espacio de suscriptores, o abrimos un espacio de encuesta público, podremos preguntar a nuestros usuarios cómo podríamos mejorar.

Cómo acudir a una empresa especializada si nos hace falta

Si no queremos complicarnos o buscamos resultados profesionales, lo lógico es acudir a alguna empresa especializada en Internet. La variedad es muy diversa, así que tenemos que pensar de antemano qué tipo de servicio queremos: una web, un blog, una red social, un contenido multimedia, etc. Algunas empresas ofrecen todos estos servicios, otras se han superespecializado en uno de ellos. Por ejemplo, podemos crear páginas web, pero necesitaremos una empresa de hosting para publicar en Internet. Estas empresas ofrecen determinados precios en función del tráfico que reciba nuestra página y en función del tipo de páginas que publiquemos. Otro aspecto que puede interesarnos contratar es un servicio en SEO (Search Engine Optimization) o posicionamiento en buscadores, de manera que nos ayude a que nuestro espacio de Internet aparezca en las primeras páginas de buscadores. En el caso de una empresa de publicidad on line, debemos saber qué sistema de tarificación utiliza, en función del número de páginas vistas a nuestro anuncio, de clicks a nuestros contenidos concretos, etc.

Publicar en medios on-line

Científicos y periodistas coincidimos en el objetivo de dar a conocer la ciencia a la sociedad, por lo que estamos condenados a entendernos. Los periodistas agradecen contar con una agenda de contactos, fuentes informativas que les ayuden a encontrar noticias, les asesoren para conocer y valorar la importancia de una noticia, o como propia fuente informativa por su propio trabajo. Los científicos son bien recibidos por tanto. Para contactar con el medio de comunicación (agencias de noticias, diarios, radios, televisiones, medios digitales) que nos interese, podemos entrar a su página web y buscar la información de contacto de los periodistas especializados, o llamar directamente al medio y preguntar por ellos. Una útil base de datos con medios y periodistas es la Agenda de la Comunicación de España. El correo electrónico es una buena herramienta de comunicación para enviar y recibir informaciones, mantener en la base de datos al periodista, etc.

Los periodistas especializados en ciencia, los comunicadores y divulgadores, y los escritores de ciencia disponen de asociaciones en las que agruparse, tener contactos con otros compañeros, y disponer de una plataforma colectiva en la que defender sus intereses. Conocer a estas asociaciones puede ser interesante para contactar con sus miembros.

Robert Finn, periodista científico que trabajó como responsable del gabinete de prensa del Instituto de Tecnología de California (Caltech), ofrece una serie de consejos a los científicos para colaborar con los periodistas:

  1. Esté disponible.
  2. Sepa qué quiere decir y asegúrese de que lo dice.
  3. Sepa con quién está hablando.
  4. Siempre estará “on the record” (todo lo que diga podrá ser publicado) a menos que establezca antes normas diferentes.
  5. Nunca use las palabras “no hay declaraciones”.
  6. Compruebe los hechos y las citas.
  7. No espere la perfección.